lunes, diciembre 11, 2006

Biblioteca Interior y Otros Blases


Biblioteca interior.
Por Filan

Pasadisos secretos donde sólo leo yo.
Desde ese aullido inocente en el umbral de lo finito,vengo copilando tomos y papiros para la escena de mi vida... Leer más


Canción de Sombra
Por César Olivares



1

Cansado de Ser silencio
y de ver caer el tiempo con su esqueleto de hojas
envejecidas
el abuelo ha llegado lento como un reloj y ha estropeado las horas incólumes del otoño
espantando pájaros y ladridos
piedras niños tempestades
en una ciudad tan lluvia y sin memoria... Leer mas


La Muerte Esquiva

Por Roberto Pável


Recuerdo que cuando era niño solía escuchar centenares de historias acerca de la perdurabilidad sobrenatural de Hitler. Todas coincidían en que el sujeto no había muerto aquel día de abril, sino que se encontraba gozando de excelente salud y de mejor ánimo en algún lugar del universo... Leer más

miércoles, noviembre 15, 2006

Actualizaciones!!!!!





Partes de Estado

Por Rebeca Ancina

Sigo en el fracaso del intento. Sumergida en la ridícula escena de las palabras torpes. Por no levantar vuelo en las tempestades, muero.Clavarme un puñal, amigo. Que se retuerza el dolor de las palabras. Y que sea a traición, duele más.Estoy harta de mí, de mi burocrática idiotez que se pasea por los papeles... Leer más


Atlantis

Por Carmela Viñas

Mito vivo en tus arenas y tu sombra.
Me quedo extasiada con tus albas.
Silbido indio,
fuerza dulcificada por tus aguas.
Horizontes infinitos... Leer más

Rostro de Lluvia

Por César Olivares


I

Muchas veces he inventado palabras para callar
Sombra muda que te fuiste sin tus pasos
y no sabes de retornos

Recuerda que mi soledad es innata
que no tengo horario establecido para fumar y extrañarte
que aunque no estés junto a mí siempre estarás conmigo... Leer más




lunes, noviembre 13, 2006

Actualizaciones

Enrique Ríos Mercedes nos regala la versión completa de su último trabajo: "El Estado Natural de las Cosas", el poemario está disponible en PROXEMIA.

Además, nuestro amigo César Olivares ha colgado para deleite de todos nosotros uno de los mejores poemarios que se han escrito en esta última década, se trata de "Rostro de Lluvia", un trabajo cargado de música, ritmo y demás aderezos... podéis leer la versión completa en su blog "POESÍA IMPROPIA".

Para acceder a los blogs, puedes hacer click en los links de esta entrada, o buscar los nombres en la columna de la derecha de esta página en la sección asociados.

La Administración

domingo, noviembre 12, 2006

Acerca de la Felicidad

La felicidad es una conquista. No se puede comprar ni tampoco vender, acciones modernas de las que estamos acostumbrados a realizar, para conseguir las cosas.
La felicidad reside en la simplicidad de lo bello, en la aceptación de lo que se Es, con sus luces y sus sombras, en la contemplación y en la meditación de realidades ulteriores.
No se halla en la capa superflua de un éxito material, ni tampoco en la mezquindad de una continua queja.
La felicidad es en sí misma el camino, no es la meta.
Apuesto por un estado permanente de apertura hacia un presente donde ahí encuentro felicidad, no en un pasado estático y moribundo, anclaje de recuerdos sin motor.
Vienen las Navidades, viene el consumismo enfermizo, pero en un regalo no está la dicha sino en el acto permanente de amor que le ponemos a las cosas, a la vida misma.
Que tu vida sea tan gozosa, que olvides llorar el dolor por la pena para atraparlo entre tus manos y ver que detrás de ese dolor, se encuentra la llave de tu avanzar...rosas sin espinas, un idealismo, una evasión. Felicidad en lo cotidiano, una invitación real a sentirla y perpetuarla...
En avance a estas fechas, ya os voy deseando Paz y Bienestar.

viernes, noviembre 10, 2006

Últimas Actualizaciones

Carmela Viñas comparte una pequeña prosa poética y su poema "Al Nombrarte". En http://filan2.blogspot.com/
Además hay un poema nuevo en http://www.tresblas.blogspot.com , de Roberto Pável.

La Administración

Las Cartas de Juan Gonzalo Rose




CARTA A MARIA TERESA


Para ti debo ser, pequeña
hermana,
el hombre malo que hace
llorar a mamá.

Yo me interrogo ahora
¿por qué no he amado sólo
las rosas repentinas,
las mareas de junio,
las lunas sobre el mar?

¿Por qué he debido amar
la rosa y la justicia
el mar y la justicia,
la justicia y la luz?

Fui un niño como todos.
También mi infancia
la atravezaba un río
y tenía una hora misteriosa
en la cual las palomas
a mi alma obedecían.

Pero me preguntaba
¿por qué en mi calle
la alegría es un viento
fugaz e inesperado?,
¿Por qué no siembran trigo
también sobre mi pecho,
si aquí en mi corazón,
todas las noches
se desbordan los ríos?

Por eso fue la noche
el rostro de mi madre,
astro de cera y llanto
en el cielo apagado de mi celda;
por eso me negaron
el Perú en mi desvelo,
y vanamente grito:
devolvedme mi patria,
devolvedme mi escuela de palomas,
mi casa frente al mar,
devolvedme su calle más pequeña;
su lámpara más rota,
su más ciego lugar.

A pesar de todo esto,
para ti debo ser, pequeña hermana,
el fantasma que vuelca
la sal sobre la mesa,
el mal hado que rompe
las puntas de los días:
y es que a ti te hace daño
ver llorar a mamá.

Mas una tarde, hermana,
te han de herir en la calle
los juguetes ajenos;
la risa de los pobres
ceñirá tu cintura
y andando de puntillas
llegará tu perdón.
Cuando esa hora suene
es que amarás las rosas,
las mareas de junio,
el jardín de diciembre
donde los niños van;
es que amarás mis sueños
y mis cosas,

¡Sabrás por qué se rompe
fácilmente
por la mitad el pan!

Cuando esa hora suene
y se empadrine en mi padre mi orfandad,
iremos de la mano
por las calles de Lima,
en trinidad de gozo:
la risa de mamá.




LAS CARTAS SECUESTRADAS


Tengo en el alma una baranda en sombras.
A ella diariamente me asomo, matutino,
a preguntar si no ha llegado carta;
y cuántas veces
la tristeza celebra con mi rostro
sus óperas de nada.

Una carta.

Que me escriba una carta quien me hizo
los ojos negros y la letra gótica,
que me escriba una carta aquella amiga
analfabeta de pasión cristiana;
duraznos de mi tierra: que me escriban,
vientos los de mi rambla: que me escriban,
y redacte una carta pequeñita
mi hermana abecedaria y pensativa.

Muertos los de mi infancia
que se fueron
dormidos entre el humo de las flores,
novias que se marcharon
bajo un farol diciendo eternidades,
amigos hasta el vino torturado:
¿no hay una carta para Juan Gonzalo?

Si no fuera poeta, expresidiario,
extranjero hasta el colmo de la gracia,
descubridor de calles en la noche,
coleccionista de apellidos pálidos:
quisiera ser cartero de los tristes
para que ellos bendigan mis zapatos.

El día que me muera ¿en una piedra?
el día que navegue ¿en una cama?
desgarren mi camisa y en el pecho
¡manos sobrevivientes que me amaron!
entierren una carta.

(De Cantos desde lejos)

martes, octubre 31, 2006

Últimas Actualizaciones

El Poema Espacio Abierto (DE: El Estado Natural de las Cosas), de nuestro amigo, Enrique Ríos Mercedes, está disponible en su blog: http://www.poiesis-verbis.blogspot.com/

Así mismo, Carmela Viñas, nos ha dejado los poemas "Un Dios Menor", "Me diluyo en ti" y "Julieta" en http://filan2.blogspot.com/
También se puede tener acceso a ambos blogs, desde la sección Asociados de Hordespondencia.


La Administración

domingo, octubre 29, 2006

Aviso De Servicio Público

A pedido de varios de nuestros lectores el lacrimógeno diario personal de César Olivares, a partir de la fecha estará disponible en una página exclusiva titulada "Epitafio de un Abúlico", la misma que está disponible en la sección "Asociados" de este blog.
Gracias por su Atención:
La administración
La administración son yo: Roberto Pável Jáuregui Zavaleta y Demás Yerbas

viernes, octubre 20, 2006

JULIETA VENEGAS Y "ME VOY"

Las palabras, muchas veces, no son necesarias para expresar emociones internas y subyacentes que nada tienen que ver con la realidad un tanto farsante de las significaciones lexicales. Es el caso de la acciòn misma de escuchar una canciòn como la de la mejicana nombrada allà arriba. Un caso especial para mì sobre todo, porque nunca antes me habìa llamado la atenciòn tanta simplicidad y cordura al momento de oìr un tema por la radio, en este caso,por la radio a medio volume de un microbùs repleto de gente cansada a la 1.30 de la tarde, deseosa sòlo de llegar y sentarse a mal degustar un almuerzo entre recibos atrasados o niños gritando y llorando en los alrededores cercanos.
Pero, como decìa, el hecho de descubrir a una cantante, mejicanìsima ella, con una voz tan dulce, y con una canciòn tan antimachista como "me voy" a uno le ponen los pelos de punta, sobre todo cuando la posible enamorada està cerca, o la novia a quien maltratamos algunas veces con el verso de la indeferencia està, a esa misma hora, en otro vehìculo de transporte pùblico oyendo el mismo tema.
El puritanismo, la torpeza y delicadeza (snobismo mediocre e hipòcrita de la mayorìa de mujeres latinas) ya fueron, como dicen los adolescentes, ahora hasta la mùsica ha cercenado las alas de la infidelidad y el delirio del superhombre domèstico y tercermundista. Es un caso especial y agradable oìr tres o cuatro veces continuas la misma canciòn porque, con el sentimiento de culpa machacando el fondo mismo de nuestra credulidad varonil, uno desea, sueña, que esa pequeña y delgada mujer està cantando para cada uno de nosotros, sutilmente, directamente: "me despido de ti y me voy".
Desarraigo, utopìas guardadas y sacadas desde baùles de ceniza y làgrimas, mi Julieta Venegas(asì la llamo en la soledad de mi habitaciòn repleta de recuerdos de mujeres masoquistas y pensadoras de cuarto en penumbra) canta y festeja la debilidad nuestra de cada dìa, pues ser hombre no es lo que se cree; ellas llevan consigo la correa y el tiempo en el presente, asì que a tener cuidado con lo que decimos y no decimos. Julieta, tierna, dulce, mujer.
Aquèl que la escucha una vez, la oye siempre. Desde aquì, un beso sin tiempo, para ti, para ella.

trujillo, 20 de octubre del 2006

enrique rios mercedes

Cita con la magia



Un buen libro es la experiencia más gratificante que el lector inquieto puede tener como experiencia trascendental.

Cuando leí "Mujeres que corren con los lobos", de Clarissa Pinkola Estés, me aislé del mundo para profundizar de la mano de la autora, las capas más sutiles y profundas de mi alma. ¿Mujer salvaje, qué significaba?, esa conexión con lo natural, con la vida y sus ciclos, con la fuerza de la supervivencia que todo ser humano extrae en situaciones límites.
Me sumergí en el cuento de La mujer esqueleto, en ese periplo de Vida-Muerte-Vida, estadios relevantes, imprescindibles para alcanzar la sabiduría en el saber amar.
Sí, me fascinó plenamente esta escritora y su altísimo vuelo poético, su lucidez para tratar temas profundos, derivados todos del contenido de los cuentos ancestrales. Cultura, poesía, psicología, metafísica..ay! que delicia al paladar del intelecto atesorar tanta información magistralmente desarrollada por una cuentacuentos, hábil en el manejo del lenguaje y en el contenido de sus mensajes ulteriores.
Lo recomiendo..cita obligada con la magia, lo naturalmente salvaje de la mujer que lleva de la mano al hombre a que descubra a esa loba aullándole a la Vida...


Carmela Viñas

jueves, octubre 19, 2006

Poesía: El domino absoluto de la forma




La poesía no es pasión, la poesía no es alegría, ni dolor. La poesía no es pobreza ni riqueza, no es pensamiento ni religión. La poesía no es ni movimiento ni trueno. La poesía es simplemente forma.

El arte está regido de manera absoluta por la forma. Lo estético es lo único que importa. Es posible tener poesía sin filosofía, del mismo modo que se puede tener pintura sin realismo… pero lo que no se puede hacer es poesía sin estética o pintura sin noción del buen gusto.

Las personas que ven en la poesía algo más que el reino de la forma, parten de una idea pobre de lo estético, para ellos la belleza es una cuestión superficial. Tienen la idea de que lo importante es únicamente lo racional, o lo social o lo religioso, o lo cotidiano. Procurar un concepto estético en el arte, para ellos, es simplemente la creación de un “artículo de decoración”.

El resultado de esta concepción son piezas “literarias” que al ser juzgadas por lo literario, citando a don Ricardo Palma, son más pobres que la carracuca. La razón es que al buscar darle un contenido “más elevado” al arte, terminan produciendo catárticas cacofonías cuyo valor literario está, en algunas ocasiones, por debajo del lenguaje común. A la larga no habría diferencia entre un poema y un recetario de cocina o una prescripción médica.

La justificación dada por algunos de esa poesía sin rigor, sin forma estética, está en las emociones. Sus autores y sus amigos, se sienten emocionados por la expresión de emociones; sin embargo expresar emociones no significa manifestación artística. Cualquiera puede expresar una emoción y sentirse conmovido, sin que ello signifique hace poesía. Del mismo modo en que los filósofos pueden construir sus sistemas sin que necesariamente eso sea poesía.

La poesía es forma. No es más, pero tampoco es menos. La expresión estética es una necesidad del hombre. El ser humano la necesita como el aire o como la razón. Solamente cuando es la estética la que justifica el ser de lo creado, sólo en ese momento, estaremos frente a una creación realmente artística y poética.


Pável Jáuregui

martes, octubre 17, 2006

LA SIGNIFICACIÓN DE LA POESÍA

A propósito de la presentación de “Pizzicato labio” de Luis Boceli

En primer lugar, hemos querido conocer lo que ya podíamos practicar desde miles de años atrás (el lenguaje) y, de este modo, se crearon los mitos, las creencias, la filosofía, las ciencias del lenguaje. Todo conocimiento trae consigo un símbolo (signo del conocimiento propio). El universo mismo, como bien lo dicen desde hace mucho tiempo los semióticos, es un conjunto incalificable de signos. Todo representa algo. Hace las veces de algo que no sabemos qué es pero que nos atrevemos a diferenciar del resto de la realidad, que logramos abarcar por medio de nuestros sentidos, a través de un nombre. El lenguaje es, esencialmente, la manera cómo representamos el mundo que nos rodea por medio de palabras, gestos, colores, etc.
La poesía en sí misma es quizá la manera más compleja y escabrosa de contemplar y participar de la realidad circundante y de todos los desvíos interiores que esto implica en el médium, poeta o persona cualquiera que se identifica con la resonancia de las palabras; ya que para lograr construirnos por medio de éstas es necesario destruirnos, primero, como seres comunes y corrientes, existencialmente hablando. Quien escribe se aleja de sí mismo, del ser que lo deshabita y pasa a formar parte de un acto ligado a lo impuro, he ahí lo escabroso: el poeta quiere ser el dios que no logra concebir o atrapar por medio de los sentidos, sin imaginar que en verdad es sólo un simple objeto del lenguaje, más que una raíz principal es un medio entre la naturaleza y su significación. El dios es el: se llama lenguaje, poesía ingrávida, que sin embargo transita por la sangre misma, haciendo que el corazón se revele y el tiempo sea sólo un cadáver que arrastrará sus sombras de horas y minutos por la eternidad más ruin y momentánea.
Eso es lo que ocurre con este libro, el tiempo es lo que menos importa o hiere, el hombre pasa de largo con sus antojos y sueños, con sus fantasmas musicales y esa sensación de soledad a partir del otro: “quiero que me recuerden como un desaprendido que aprendió entre el caos y la belleza”.
Melancolía, insatisfacción, teorías del aburrimiento y del desapego “porque el amor no es orden ni desorden”, “el amor es un violín en shock…”
Boceli, distante, alejado del ego difuso y casi miserable de su generación, sabe que la soledad no se termina por el simple hecho de bañarse en miradas de cientos de desconocidos que participan del ritual de la significación anónima, él intuye, cual Buda antiséptico, que lo primero es saber quién es el que habla para poder escucharse a sí mismo y entender a los demás: “Corto mi traje en madrugadas…” “Antes de hacerme entender/ tiendo a ser siempre yo mismo/ y no usar tijera/ ¿acaso soy peluquero?”
El desorden del mundo refleja en el personaje central un ente desarraigado, casi moribundo, pero que encuentra en una ironía diurna y melancólica, esa especie de salvación pasajera que, a pesar de no fundamentarse en ninguna antítesis provisional, acata el hecho mismo de la existencia como el eslabón que es necesario atrapar, asir violentamente para dejar de caer en eternidades de miedos y mediocres tugurios de fe, deteriorados a través de los años: “En toda casa como la tuya/ Y como la mía hay una persona/ Que usa o trata de usar el extintor/ DE PRIMEROS AUXILIOS/ Para apagar este fuego que agobia/ El caos y la belleza que nos gobierna.” Esa persona de la que habla Boceli es el poeta, él mismo difuminado en silencios de pentagrama y el cuerpo esencial de un instrumento etéreo que abraza y lo abrasa hasta dejarlo extinto de voluntad mundana. Ha ganado la palabra porque: “los que dibujan estrellas y se estrellan son poetas”, nada más acorde con la experiencia de todo creador o iniciado en esta aventura suicida que es la de escribir y desenmascarar los tumultos por medio del uso del lenguaje.
“Pizzicato Labio”, primera publicación de Boceli, es una muestra palpable y emotiva de que la poesía no ha muerto en coloquialismos pobres y usureros; “Ya no quiero ser epidermis de palabra”, he ahí lo resaltante, la cadena que enlaza el resguardo de la materia verbal. Poesía como sangre, más que como máscara o pose errónea de ser endiosado. Lo que importa no es el hombre (él es sólo el objeto del sema), sino lo que representa “eso” que hace el hombre: “Me siento dentro de mí: calcáneo, putrefacto, poroso, bruto/ cráneo a morir.” Febril, la muerte cruza el incesto de la memoria haciéndole entender que él es un ser difuso, casi inexistente. De esta manera, Boceli se abre paso entre calles y gente desconocida, cual ciego adivino, dándole nombre a su desesperanza, a sus sortilegios; encontrándose consigo paso tras paso, sin recurrir a espejos ni sombras: su destino está marcado: “¡Dejaré de jugar con las palabras ensalivadas/ y hacer, rehacer, poesía poseída!”
ENRIQUE RIOS MERCEDES
Trujillo, 21 de setiembre del 2006

jueves, setiembre 28, 2006

Palabras Nuestras de Cada Día

quinceavo y decimoquinto

Por: José López Mauricio
jlopez@ucv.edu.pe


En la calle, e incluso en la radio y en la televisión, es posible escuchar que se realizó “el quinceavo concurso de marinera”, que fulano ganó “en la onceava maratón”, que tal revista ha publicado “su edición treinta”, que tal colegio está celebrando “su cuarentavo aniversario”, etc.; sin embargo, en estas expresiones los adjetivos numerales son incorrectos. Veamos por qué.

Números cardinales

Estos números son adjetivos que designan una cantidad entera de seres; así, podemos tener: cinco libros, trece revistas, etc. Aunque también se emplean como sustantivos: el quince de agosto obtuve veinte en el examen.

Números partitivos

Si un pastel es dividido en cinco partes proporcionales, cada fragmento será un quinto; si se divide en ocho partes, cada pedazo será un octavo, y si se divide en quince partes, cada fracción será un quinceavo de pastel. Aquí, estos adjetivos sí son correctos porque se trata de fracciones y reciben el nombre precisamente de números partitivos, fraccionarios o quebrados.

Números ordinales

Otro tipo de números son los ordinales, cuyo nombre alude obviamente a orden o sucesión. Si, por ejemplo, queremos establecer un orden de mérito entre competidores, podremos decir: fulano obtuvo el primer puesto; mengano, el segundo; zutano, el tercero, y así sucesivamente.

Si aplicamos lo dicho a las expresiones citadas inicialmente, observamos claramente que se debió decir: se realizó el decimoquinto concurso de marinera, que fulano ganó en la undécima maratón, que tal revista ha publicado su trigésima edición, y tal colegio está celebrando su cuadragésimo aniversario.

Al observar las listas al final de este artículo , comprenderá que la confusión común en el uso de numerales se debe a que los ordinales cuarto, quinto, sexto, etc., hasta décimo tienen escritura idéntica a los partitivos, y se piensa que esa semejanza continúa en los demás casos.

Con frecuencia, los ordinales son expresados con números romanos. De modo que los carteles anuncian el VIII (octavo) Festival de Música, el XXIV (vigésimo cuarto) Concurso Canino, el LVI (quincuagésimo sexto) aniversario de una institución. A propósito, como Trujillo fue fundado en 1535, este año celebraremos su cuadringentésimo septuagésimo primer aniversario de fundación. Y si usted es inquieto, verá en el diccionario que un septingentésimo es el que sigue al sexcentésimo nonagésimo nono.
Listas:

CARDINALES
uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince,
dieciséis, diecisiete, dieciocho,diecinueve,veinte,veintiuno
veintidós,treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, ochenta, noventa,
cien, doscientos, mil

PARTITIVOS
mitad, tercio, cuarto,
quinto, sexto, sétimo, octavo, noveno, décimo, onceavo, doceavo o dozavo,
treceavo o trezavo, catorceavo o catorzavo, quinceavo, dieciseisavo,
diecisieteavo, dieciochoavo, diecinueveavo, veintavo o veinteavo, veintiunavo,
veintidosavo, treintavo, cuarentavo, cincuentavo, sesentavo, setentavo
ochentavo, noventavo, centavo

ORDINALES
primero, segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto, sétimo,
octavo, noveno, décimo, undécimo, duodécimo, decimotercero, decimocuarto,
decimoquinto, decimosexto, decimosétimo, decimooctavo, decimonoveno, vigésimo,
vigésimo primero, vigésimo segundo, trigésimo, cuadragésimo, quincuagésimo,
sexagésimo, septuagésimo, octogésimo, nonagésimo, centésimo, ducentésimo,
tricentésimo, cuadringentésimo, quingentésimo, sexcentésimo, septingentésimo,
octingentésimo, noningentésimo, milésimo

martes, setiembre 26, 2006

Palabras Nuestras de Cada Día





hemorragia (de sangre) y salió (afuera)


Por: José López Mauricio
jlopez@ucv.edu.pe


José es un amigo, y miembro del grupo literario RenaSer, catedrático de la
Universidad César Vallejo, de meritorio y destacado compromiso literario,
nos
honra por segunda vez con un importante artículo, el mismo que
recomendamos "redundantemente"





En una institución académica es posible que nos inviten a una conferencia (completamente) gratuita y se nos exija asistir (puntualmente) a las 7.00 p.m. Cuando estemos en el auditorio se nos pida que esperemos un(os) (breves) instante(s), después se nos brinde un saludo (de bienvenida) y nos informen (por adelantado), que los participantes (presentes) que redacten (por escrito) un (breve) resumen con las conclusiones (finales) (al término) de la ponencia, recibirán un premio (muy) (especial).

Como hemos observado, las palabras presentadas entre paréntesis no aportan nada en la significación, pues están sobreentendidas y son redundantes.

El Diccionario de la RAE define la redundancia (del lat. redundantĭa) como “Sobra o demasiada abundancia de cualquier cosa o en cualquier línea. // Repetición o uso excesivo de una palabra o concepto. // Cierta repetición de la información contenida en un mensaje, que permite, a pesar de la pérdida de una parte de este, reconstruir su contenido.”

Es redundante el empleo de palabras con conceptos semejantes: (vuelvo a) reiterar, repetir; insistir (de nuevo), caminar (a pie), suele (a menudo), a la (misma) vez, recordar (de memoria), hijo (primogénito), coordinadas (entre sí), vigente (en la actualidad).

También incurrimos en redundancia al agregar palabras cuyos significados están implicados en otras: lapso (de tiempo), hace cuatro años (atrás), hemorragia (de sangre), erario (público), hijo (varón), jauría (de perros), rebaño (de ovejas), cardumen (de peces), subrayó (debajo), un error (no intencional), constelación (de estrellas), resultados (alcanzados), regimiento (de soldados), (color) azul, volar (por el aire), (proceso de) aprendizaje, kilogramos (de peso), reafirmar (otra vez), abismo (sin fondo), migaja (de pan), (breve) síntesis.

Similar situación se presenta con el uso de adjetivos cuyos significados están comprendidos en el sustantivo: plan (futuro), (pequeña) casita, crisis (seria), (falso) pretexto, a la (mayor) brevedad (posible), mi opinión (personal), (nueva) iniciativa, partitura (musical), hecho (real), (pasada) experiencia, peligro (potencial), resultado (final), memorando (interno), (propia) autoestima, abstinencia (total); igual ocurre con algunas palabras adverbializadas: (completamente) desnudo, (totalmente) gratis.

Pero o sin embargo, nunca o jamás

Durante el periodo electoral, Fernando Olivera fue criticado por usar la escena de la famosa “patadita” en la campaña televisiva contra Alan García, porque resultaba ofensiva para la víctima el recordarle aquella afrenta. Olivera dijo entonces: “Esa es una imagen real, pero sin embargo, vamos a considerar su retiro.”

La palabra “pero” es una conjunción adversativa y se utiliza para unir proposiciones breves. (Fui al teatro, pero no hubo función.) El conector “sin embargo” es igualmente adversativo y se emplea generalmente para unir proposiciones extensas. (El rol de los medios de comunicación es educar a la población a través de la información objetiva, la opinión comprometida y una apertura democrática; sin embargo, en nuestro país ese rol parece una fantasía.) Por tanto, es erróneo emplear “pero sin embargo” porque cada elemento significa lo mismo; igualmente sucede con la combinación “nunca jamás” que a veces escuchamos (Iré a la fiesta, pero con él nunca jamás).

Un amigo (personal)

Dice el periodista español Álex Grijelmo (2004: 39-40): “Algunas palabras tienen un significado completo, contundente, que apenas admite matices cuando se pronuncian solas. Decimos ‘amigo’ y con eso está todo expresado. ‘Cristina y Javier son mis amigos’, por ejemplo. (...) ‘Emma, Carmen, Elena, Lola y Montse son mis amigas.’ Pueden cambiar los nombres, pero la palabra se afirma hermosa en cada una de sus sílabas.” Y concluye: “Ahora oímos continuamente que Fulano es ‘amigo personal’ de Mengano, como si un amigo no fuera personal. Y eso es un peligro. Si dejamos de creer en la palabra amigo, si empezamos a adjetivarla, algún día dejaremos de creer en la amistad.”

Es notoria la torpeza de las frases “bajó hacia abajo”, “entró adentro”, “salió afuera” y “subió para arriba”, errores que se pueden evitar si precisamos el destino: bajó al sótano, subió a la biblioteca, salió al patio, entró a la oficina. Una redundancia escandalosa es usar adverbios que significan aumento en palabras con conceptos absolutos: (muy) esencial, (muy) primordial, (más) menor, (más) mejor, (más) superior.

La redundancia es un vicio de expresión que puede ser identificado si conocemos el significado de las palabras y organizamos enunciados donde cada una sea necesaria y cumpla su función con plenitud.



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Grijelmo, Álex (2004) “La punta de la lengua. Críticas con humor sobre el idioma y el diccionario” Madrid: Aguilar.
Paizy, Gabriel (2006) “Redundancias” (ver link de la entrada

miércoles, setiembre 20, 2006

Palabras Nuestras de Cada Día




Roxi, Chanita y otros hipocorísticos

Por José López Mauricio
El autor de este valioso artículo es un gran amigo, miembro del Grupo Literario RenaSer, egresado de la Facultad de Educación
de la UNT, se desempeña en la actualidad como catedrático en la Universidad
Privada César Vallejo.



A una joven de nombre Roxana, las personas que la tratan con formalidad se refieren a ella por su nombre completo: Roxana; pero quienes gozan de su amistad, la pueden llamar Roxanita, Roxan, Roxi, Chana e incluso Chanita, dependiendo del menor o mayor grado de confianza. Esta variación afectiva del nombre propio, que transforma Victoria en Vicky, Alejandro en Alejo, Luis en Lucho, etc., es lo que se denomina hipocorístico.

Hipocorístico o hipocorística (Del griego hypokoristikós, ‘acariciador’) es un adjetivo que el DRAE define como “Dicho de un nombre: Que en forma diminutiva, abreviada o infantil, se usa como designación cariñosa, familiar o eufemística”. Luis Hernán Ramírez (1997: 229-230) explica que “con este término se alude a las abreviaciones, modificaciones y, algunas veces, a inexplicables deformaciones que sufren los nombres propios de personas en la lengua familiar y que son usadas para designar cariñosamente a un individuo en el medio familiar”.

Un hipocorístico se puede formar a través de diversos procedimientos (Ramírez):
a) Transformación fonética, con semejanza a los sonidos del lenguaje infantil: Gloria → Yoya; Sergio → Checho; César → Shesha.
b) Adición de sonidos: Juan → Juancho; María → Maricucha; Miguel → Miguecho; Luis → Luisito.
c) Supresión de sonidos, sean iniciales, intermedios o finales: Guadalupe → Lupe; Gustavo → Tavo; Gregorio → G(reg)o(r)io → Goyo; R(odr)igo → Rigo; Teresa → Tere; Natalia →Naty, María Julia → Maju.
d) Supresión de sonidos y deformación fonética: Isabel → -sabel → Chabela; Rosario → -sario → Charo; Mercedes → -merce → Meche; Soledad → -sole → Shole.
e) Repetición de una sílaba del nombre: Roberto →-to → Toto; Noemí → No- →Nonoy.
Por otro lado, Martínez de Souza indica que los hipocorísticos, además, "pueden consistir en palabras formales aplicadas con un sentido especial dotado de cierta ternura, como cuando a un niño le llamamos rey, cielo o a una niña la llamamos cielo, muñeca. También puede adoptar, en este caso, cierta forma diminutiva, como chiqui (de chico) o cielín (de cielo) o bien un abreviamiento, como peque (de pequeño)”.
Veamos algunos nombres y sus respectivos hipocorísticos; de mujeres: Yolanda, Yoli; Graciela, Chela; Luisa, Lulú; Susana, Susi; Pilar, Pili; Tamara, Tami; Dolores, Lola; Guillermina, Mina; Concepción, Conchita; Cristina, Cris; Elizabeth, Liz; María Teresa, Maite. De varones: Antonio, Toño, Toni; Fernando, Nando; Jorge, Coco; Javier, Javicho; Francisco, Pancho; Juan José, Juanjo; José María, Chema; Ignacio, Nacho; Eduardo, Lalo; Enrique, Quique; Federico, Quico.

A veces un hipocorístico se utiliza para varios nombres: Tina abrevia a Ernestina, Cristina, Valentina, Agustina; y Teo, a Teodoro, Timoteo, Teófilo, Doroteo, Teodocio.
Un nombre genera un conjunto de hipocorísticos, algunos de los cuales evolucionan y adquieren autonomía, para después ser aceptados como nuevos nombres. Del nombre hebreo Jacob, por ejemplo, se creó Jaco, Jago o Yago, y de este devino Santiago; Jacobo se transformó en Jácome que, trasladado al catalán, resultó Jaume, hasta llegar a Jaime. Isidoro formó Isidro; María Soledad, Marisol; María Isabel, Maribel y Mabel; María Ana, Marián, y Ana Isabel, Anabel.

En algunos casos es difícil emparentar el hipocorístico con el nombre original, por ejemplo: de Gertrudis se formó Tula; de Eduviges, Avoiza; de Ramón, Moncho; de Vicente, Tico, y de Eulalia, Laia.

Es curiosa la formación de Pepe como hipocorístico de José; según la tradición cristiana, se utilizó la abreviatura p.p. del latín pater putativus en alusión al padre de Jesús. Se dice también que Francisco formó Paco debido a la abreviación de Pater Comunitas, con que los monjes se referían a la congregación de San Francisco de Asís; aunque es evidente la simple reducción de la escritura Phranciscus a Phacus y de ésta a Pacus.


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Albaigès, Josep M. (2006) “Hipocorísticos”
Martínez de Souza, José (1998) “Los hipocorísticos”
Ramírez, Luis Hernán (1997)
“Estructura y funcionamiento del lenguaje” Lima: M&B editores. 7ª ed.

martes, setiembre 19, 2006

Poesía para hermanar a los hombres


(Fragmento de la presentación del Poemario "Palabras
Proscritas", del grupo literario Horda hecha por el profesor Juan Villacorta
Vásquez, de la Universidad Nacional de Trujillo - 2,000)
"No hay nada tan maravilloso e inusual entre los jóvenes como juntarse por y para la poesía. Hay una inexplicable, emocionante, elevada y apasionada fuerza que los une; hay un propósito idílico, eufórico, idealista, plausible a todas luces. La historia de la literatura registra, por ejemplo, que gran parte de ella se ha hecho a partir de los cenáculos, las cofradías y los grupos. Cuando ocurre aquello, las pulsaciones de sus corazones sintonizan en algún punto o ritmo que tiene como eje de confluencia el deseo de gritar o cantar – es lo mismo – que están vivos y sienten, se estremecen, ríen, lloran y aman. Ellos se indentifican hermanados por los mismos sentimientos y se reconocen hijos de una misma energía incognoscible, pero cautivante, inasible, pero contundente: la poesía.

Esto es lo que ocurre con Roberto Pável Jáuregui, Enrique Ríos Mercedes, Carolina Campos Buscene y César Olivares Acate, jóvenes integrantes del grupo literario Horda (…) Ellos han sido convocados por el hermoso misterio de la poesía, se han congregado ellos mismos para el festín inacabable del lenguaje y nos entregan una muestra muy agradable de su quehacer poético (…) Cada uno con su estilo propio, pero todos con la misma sinceridad, valor, audacia y desenfado.

Cada joven poeta destaca por sus particulares logros literarios y sus específicos elementos temáticos. Roberto Pável poetiza la cotidianeidad, lo común, la soledad y la frialdad del hombre sumido en lo rutinario de la existencia, desde sí mismo, tal vez desde su propia desesperanza. Enrique Ríos, con parecido estilo huidobriano, descubre la nostalgia e incertidumbre del amante o amador solitario e inconforme. Carolina Campos irrumpe con resolución un cuestionamiento profundo sobre el ser del hombre a partir de experiencias cotidianas de éste y quizás de Dios mismo, para hacernos repensar el amor, la vida y la muerte. César Olivares, con desacostumbrada perfección, se descubre comprometido con el amor, lo social y lo humano, desde la perspectiva idílica, desde el ser amado y sus imborrables vestigios y sabores.

“Palabras Proscritas” es el resultado de una de las más prístinas y saludables coincidencias que pueden llegar a tener los hombres cuando saborean intensamente la existencia. En estos tiempos, no se puede esperar algo mejor. La poesía, entonces, vuelve a hacer un milagro: hermanar a los hombres".


Juan Villacorta Vásquez

sábado, setiembre 16, 2006

Hordagrafía de la Semana: Diana Galarreta



Diana Galarreta, es una imporante integrante de la Horda. Poseedora de un claro
concepto estético y un estilo limpio y trabajado. En la actualidad viene
estudiando Literatura en la Pontifica Universidad Católica del Perú -
Lima. Como muestra de su lírica elegante, compartimos con vosotros el
poema "A Fausto".



A Fausto

Por Diana Galarreta

El péndulo de la mortalidad
ha cicatrizado tu piel exhausta
y es que orada más fuerte
la pluma aguda del tiempo


la muerte observa
detrás de la pared, se escucha ya su llanto

y ríe
pues los surcos que imprimen tu cuerpo
no besaron las semillas de los mares
no aprendiste a disfrutar
del dulce color de los almendros

El miedo pone en hinojos
al fuego gris que es tu ingenio
cual suplicante pecador desentierras
el abismo ardiente de la putrefacción
y encuentras, aterrado,
el bálsamo efímero que buscas,
hará sonreír a los meandros irreconciliables de tu mente

Entonces, él habla y tú,
cual mujer anegada en llanto,
sometes la prodigiosa pócima que es tu alma
a los viejos ojos de tu enemigo

Florecerán nuevamente las violetas de tu juventud
estallarán tus poros de audaces juegos
y, el río del tiempo no volverá
a erosionar la primaveral colina que cuelga tu paso

Entonces la flor que tanto anhelas
proyectara su dulce polen en las estrellas
la pupila esmeralda de sus ojos
evocara en ti la inmortalidad del sol naciente
estrecharan tus brazos al faro serpenteante de su cintura

Pero, pronto el espejo de agua desbordara los campos
y las colinas del éter magullaran los prados
el viento erosionara la traición de los bosques
corromperán los manantiales de cisnes muertos

Un halo febril retomara tu frente
y añoraran tus manos el horizonte perdido
Él sellara con un beso tus pecados
su manto cauterizara las heridas del pasado

El calor de su abrazo revivirá en ti
el azul del firmamento
los astros
equilibraran su eje: cosmos perfecto

entonces, el aguijón de la muerte te buscara
pero, ahora, renunciaras a la pasión del alma
y serás uno con el mar y el cielo

miércoles, setiembre 13, 2006

Reflexiones Sobre El Ser o No Ser de Un Grupo Literario Más


No somos hombres con “S” de sobrenaturales; no somos seres venidos de otro mundo; tampoco somos modelos de T.V. (aunque tenemos lo nuestro); no adoptamos la pose del “elegido” por que no nos consideramos los elegidos; no adoptamos la pose del loco tilín, por que nos da vergüenza andar por allí, sin ropa; simplemente somos gente que escribe por el puro gusto de escribir y decir las cosas como las dice la luna sobre la nocturna tierra...
Por lo tanto:
No dejaremos de celebrar los simples días que vienen y se van, ni de ceder los asientos en los micros, en los cines, en los teatros y en cualquier lugar dónde no haya asientos suficientes; no dejaremos de bañarnos todos los días, bien temprano a las cinco o a las seis de la mañana; no renunciaremos a usar agua caliente cada vez que podamos; no renunciaremos al aire acondicionado, al pan con mantequilla, a la leche fresca, en tarro o en polvo; no nos haremos agujeros en la oreja, en el ombligo, en la nariz, en la lengua, en los genitales, ni nos pondremos aretes en esos agujeros; no nos vestiremos de negro; no dejaremos de ir al peluquero para que nos haga pelucas de hombre; lo que significa, que no nos haremos peinados a lo Claudio Pizarro; no dejaremos de saludar a los ancianos, a los niños, a nuestros padres, a nuestros abuelitos, en fin, a todo aquel que deba ser saludado de acuerdo a la moral y las buenas costumbres; no dejaremos de ir a la Iglesia los domingos, ni dejaremos de jugar fulbito con los amigos; no renunciaremos a nuestro trabajo; no dejaremos de pagar nuestras deudas; no dejaremos de estudiar con esmero; no engañaremos a nuestras esposas; en fin, no haremos nada que no deba ser hecho, ni dejaremos de hacer aquello que apruebe la dorada vista de un sol estival.
Escribiremos versos, contaremos historias y amaremos lo que hacemos.

Pável

El preciso